La consultoría colectiva conviene a pymes con un problema específico, presupuesto para resolverlo como proyecto, y sin la urgencia de sumar cabeza de conteo permanente. No conviene a pymes que necesitan una función operativa diaria desde el primer mes, o que no tienen presupuesto para nada más allá de resolver el día a día. Según datos del INEGI citados por WTC Monterrey, el 97% de las pymes mexicanas son microempresas, un perfil donde este modelo casi nunca tiene sentido, el presupuesto simplemente no alcanza para contratar un proyecto externo cuando la prioridad es sobrevivir el mes.
Cuándo sí conviene
- Tienes un problema con alcance claro y fecha límite. Elegir un CRM, auditar un proceso, definir un SLA entre marketing y ventas: son proyectos con principio y fin, no funciones permanentes.
- Ya pasaste la etapa de microempresa. Tienes equipo formal, presupuesto asignado a mejorar procesos (no solo a operar), y capacidad de absorber lo que el proyecto entregue.
- El problema es demasiado específico para tu equipo actual. No te sobra gente, pero tampoco tiene sentido contratar a alguien de planta para un problema que vas a resolver una sola vez.
Cuándo no conviene (hoy)
- Necesitas la función todos los días, desde ya. Si el problema es que no tienes quien conteste el teléfono de ventas hoy mismo, un proyecto de consultoría no te resuelve eso, necesitas contratar a alguien.
- Tu prioridad es sobrevivir el mes, no optimizar. Si el presupuesto apenas cubre nómina y renta, no es momento de invertir en un diagnóstico externo, por bueno que sea.
- No tienes quién reciba el trabajo del lado interno. Si nadie en tu equipo puede implementar lo que el proyecto entregue, el resultado se queda en un documento que nadie ejecuta.
Hoy trabajamos principalmente con empresas medianas. Si eres una microempresa y el presupuesto es la limitante, no encajas todavía en nuestros servicios actuales, pero es un segmento que tenemos en el radar. Si tu problema encaja en la primera lista, tiene sentido hablarlo. Si encaja en la segunda, te lo vamos a decir así en la primera llamada, en vez de venderte algo que no vas a poder sostener.